" El saber inconsciente se encuentra a nivel de la sustancia gozante como determinante del núcleo sintomático de cada sujeto. Esto implica que la elaboración biográfica, histórica de la relación del sujeto al Otro, de los padres, los abuelos, los hermanos, toda esa dimensión de la cual uno espera la curación, toda esta elaboración histórica no tiene alcance sobre el significante escrito en el cuerpo. Los ensamblajes del significante no son SOLO los ensamblajes de la historia, de la cadena, son también los que reglan el goce corporal, en disfunción con el sujeto mismo.
Colette Soler
"Los ensamblajes del cuerpo"
miércoles, 12 de junio de 2013
Lacan y sus preferencias...
"Esta mañana me regalaron una pequeña estilográfica. Si supieran cuán difícil me resulta encontrar una estilográfica que me plazca, sentirían cuánto placer me dio. A la persona que me la trajo, y que quizás está aquí, se lo agradezco. Es una persona que me admira, como se dice. A mí me importa un bledo que me admiren. Lo que me gusta es que me traten bien. Pero incluso entre aquellas eso raramente sucede.
sea como fuere, enseguida me serví de esta para escribir, y de ahí parten mis reflexiones. Cuando escribo algo. Es un hecho, al menos para mí. Eso no quiere decir que si no escribiera no encontraría nada. Pero en fin, quizá no me daría cuenta."
Jacques Lacan
Seminario 19
sea como fuere, enseguida me serví de esta para escribir, y de ahí parten mis reflexiones. Cuando escribo algo. Es un hecho, al menos para mí. Eso no quiere decir que si no escribiera no encontraría nada. Pero en fin, quizá no me daría cuenta."
Jacques Lacan
Seminario 19
viernes, 17 de mayo de 2013
La repetición
En un intento por cernir el concepto de "La repetición" en la obra de Lacan y su relación con el Inconciente Real, Colette Soler nos dice:
..." Lo que se reproduce son los habitus. Su función esta a nivel de la gestión de los cuerpos. Ellos cautivan y canalizan la libido en sus vías estables, siempre las mismas, que fabrican en el fondo inercias libidinales. Por otra parte se constata que con el tiempo y la edad los individuos están cada vez más cautivos de esas inercias. Esos hábitos estan programados por los discursos y resultan muy presentes en toda institución, comenzando por la institución familiar, por "la economía de la casa" - como dice Lacan en la página 10 de Televisión-. Estas son a decir verdad, inercias cultivadas que tienen una función positiva, puesto que son constituyentes de los lazos sociales. Vean el debate actual sobre la Identidad Nacional. Una identidad nacional, tanto como una individual no está constituída solamente por convicciones políticas, religiosas, etc., sino que comporta siempre toda una gestualidad. Y es un hecho que la mayoría de las instituciones políticas cultivan rituales y conmemoraciones que apuntan a homogeneizar las conmociones subjetivas."
y luego agrega: " El habitus, si es regulador de conductas, si se impone contra el choque de singularidades, también mata al pensamiento"
Colette Soler
"El seminario repetido"
lunes, 13 de mayo de 2013
" El sujeto supuesto saber entre semblante y sinthome"
| Por Paula Vallejo | |||
Durante su enseñanza, Lacan fue cambiando sus referencias para poder pensar la experiencia analítica, qué era lo que allí ocurría y de qué modo. De manera muy simplificada, y a los fines de hacer visible rápidamente las escansiones, ubicaré tres momentos.[2] El primero, en los años 50, en su escrito "Intervenciones sobre la transferencia", donde es posible apreciar el efecto sobre Lacan del concepto hegeliano de experiencia. Para Hegel la experiencia entraña "la sustitución de una verdad que se revela falsa o incompleta por otra que la niega, la supera e incluye"[3]. Si bien este modelo hegeliano resulta adecuado para captar las emergencias de la verdad en un análisis, le plantea un problema a Lacan pues en su horizonte supone una adecuación posible entre el saber y la verdad, ya que está orientado por la idea de alcanzar lo que Hegel denomina Saber absoluto y Lacan traduce como un recubrimiento de lo simbólico y lo real, sin resto. En los años 60, en otro escrito, "Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano", Lacan acota el alcance de este modelo hegeliano, introduciendo la dimensión de la verdad como falta "para la realización del saber".[4] La introducción del S (Ⱥ) coronando el grafo del deseo hace entrar entonces, en la experiencia del análisis, la inconsistencia del Otro, que posteriormente se correlacionará con la consistencia lógica del objeto a, producida en el recorrido de la experiencia como un real que hace de límite a la potencia del significante, al erigirse como lo imposible para lo simbólico. Es en estas coordenadas que Lacan propone formalizar la entrada en análisis a partir de pensar la transferencia analítica con el matema del S.s.S. Posteriormente, en los años 70, puede ubicarse un tercer momento respecto de la concepción de la experiencia en psicoanálisis. Este tercer momento entraña un cambio de paradigma, fundamentalmente porque ya no se da por sentado el orden de un mundo cerrado donde reina la dialéctica, donde se trata de un todo que hace sistema, sino que lo que cobra cada vez mayor relieve es lo que Lacan denomina el torbellino[5]. Es entonces el desorden lo que se ubica en primer plano y se impone la idea de que lo real no es racional, que no puede ser enmarcado en un sistema cerrado, que es contingente, esto es, sin ley[6]. En este momento Lacan apunta a cernir lo real de la experiencia analítica mediante el trabajo con los nudos y a partir de la noción de agujero y el concepto de sinthome, demostrando que la verdad mentirosa con la cual se construye la hystoria de cada cual, no es más que semblante. No hay verdad sobre lo real, no hay verdad última sobre el goce, lo que hay son piezas sueltas, fragmentos, restos. Como dijo Miller en su conferencia en el VIII Congreso de la AMP en Buenos Aires[7], "este conjunto de nociones amenazan al S.s.S., que se arma a partir de la idea de que hay saber en lo real". Miller señaló allí que "la suposición de un saber en lo real sería un último velo que hay que levantar"[8]. En esta perspectiva es el semblante lo que arma un todo y el sentido es una prótesis que impide hacer un uso de esas piezas sueltas. El análisis se orienta entonces hacia el vaciamiento de sentido y el aislamiento del rasgo de goce, del Uno del síntoma como acontecimiento de cuerpo. Vaciado de sentido, el síntoma sólo puede convertirse en sinthome, pieza suelta, desabonado del inconsciente, pero apto para alojar una satisfacción nueva.
El SSS entre semblante y sinthome
En un análisis, no hay modo de prescindir del significante para lo que hace al goce, pues es por el significante que el goce hace su aparición. La cuestión será, más bien, qué estatuto darle al significante.Lacan sitúa la motivación de la transferencia en "la primariedad significante del rasgo unario"[9]. Este S1, que se constituye como significante de la transferencia, permite leer el goce al fabricar sentido con él. Para ello, es necesario, poder captar de entrada al síntoma en su máxima singularidad. ¿Cómo hacerlo? La propuesta de Lacan es situar el significante de la transferencia como lo que puede aislarse de un enunciado singular del sujeto incluido en su síntoma. Como tal, este S1 que es el rasgo unario, y que en su estatuto de S1 solo conmemora el encuentro singular con el goce y no tiene ningún sentido, es puesto -vía el acto del analista- en conexión con otro significante, el significante cualquiera, el cual permite que el autismo del síntoma sin transferencia se abone al inconsciente. Al introducir la suposición de saber bajo la forma de una significación a descifrar, en el lugar mismo del goce, el S.s.S. se vuelve equivalente al inconsciente. Este equívoco da pie a una estructura de ficción que posibilita la apertura de la experiencia "respondiendo al enigma de la conjunción de lo simbólico y lo real mediante la conjunción de lo simbólico y lo imaginario"[10]. Lacan mismo lo señala en su conferencia "Joyce, el sinthome II", cuando dice que el goce del síntoma es un goce desvalorizado "por el hecho de que el análisis, recurriendo al sentido para resolverlo, no tienen ninguna posibilidad de lograrlo si no es dejándose enredar… por el padre".[11] Si bien para Lacan este circuito resulta necesario para abordar el goce de la buena manera, esto es, a partir de un semblante, constituye al mismo tiempo un modo de cubrir la falta estructural en el saber -S(Ⱥ)- y no cesa de reenviar al analizante a buscar la clave del síntoma en el sentido inconsciente. De no mediar otra operación el recurso al S.s.S. puede convertirse en una defensa frente al horror de saber. En la perspectiva de la última enseñanza, como nos lo recuerda Miller, va en la vía de hacer existir la idea de que hay saber en lo real, y constituye como tal una defensa frente a lo real mismo. La lectura de Miller, sobre todo en los últimos años, parece indicar otra vía para la operación analítica. Basado en los desarrollos de Lacan del seminario sobre Joyce, Miller dice que "el paso del sinthome consiste en pensar el goce sin el S1, es decir, sin el NP"[12]. ¿Se trata entonces de aislar el goce sin el S1 que lo vuelve legible? ¿Es posible tratar el goce sin recurrir al saber inconsciente, que Miller califica de "caja de herramientas antigua?[13] ¿O más bien hay que hacer lugar al inconsciente, al S.s.S. como fenómeno natural de la experiencia analítica y reconociendo su carácter de defensa apuntar a su desbaratamiento, no sin la dimensión temporal que incluye el recorrido de un análisis? Estas preguntas se vuelven candentes para la práctica del psicoanálisis en el siglo XXI, y frente a las emergencias mudas de lo pulsional que caracterizan gran parte de las presentaciones actuales, correlativas del nuevo orden simbólico. En este punto se vuelve decisiva la posición del analista en la cura: ser capaz, desde el inicio, de alojar lo indecible de la experiencia misma, ya sea haciéndolo funcionar como límite al inconsciente en el caso del desvarío del sentido, o como nominación del goce cuando éste se presenta en cortocircuito con el inconsciente. Mi posición sigue siendo clásica y no por eso contradice los desarrollos que avanza Miller. El analista encarna un punto de exterioridad en el espacio particular del análisis, haciéndose destinatario del reservorio de sentido-gozado que se va produciendo a lo largo de la cura, y dando lugar a lo que Lacan llama en "Televisión", la formación sintomática del inconsciente que es el S.s.S. y también al amor de transferencia. Es este espacio "entre" el analista y el analizante lo que permitirá que lo que era sólo sufrimiento del síntoma comience a producir sentido, y también dará lugar a que el analizante pueda separarse progresivamente de la fijación única del sentido a la que lo reduce su fantasma, y por el despliegue de su lógica, llegue a cernir en su límite el a, ese resto que sólo surge en el momento en que es concebido el límite que funda al sujeto. Es recién con el recorte del objeto y el despejamiento del fantasma que se produce una nueva superficie, en la que ya no se trata de los artificios del inconsciente sino de la constatación del goce pulsional alojado en el síntoma, letra de goce que ya no está animada por el fantasma, que resiste al sentido y nos conduce a la vertiente del signo,[14] haciendo ex-sistir al inconsciente en su dimensión de real, fuera de sentido. En esta perspectiva, considero que lo que se revela para el analizante con la caída del S.s.S. es el estatuto de semblante que éste ha tenido durante toda la cura, semblante necesario que ha permitido aparejar significante y goce en torno a una presencia encarnada, la cual ha venido a funcionar como el partenaire goce del analizante, su sinthome. Soportado del deseo del analista, el parlêtre es conducido al sitio vacío del Otro, al encuentro con el S(Ⱥ). De aquí en más será cuestión para él de un saber hacer singular con el resto indescifrable. La figura del desabonado del inconsciente introduce precisamente esto, alguien que pudo desasirse del amor al inconsciente para gozar, que pudo desprenderse de los ideales que lo empujaban a buscar la plenitud de un goce que no existe, que pudo consentir a que lo único que hay son esos trazos de lalengua, contingentes, que marcaron su cuerpo, y con los cuales habrá de inventar nuevos usos, singulares y menos mortificantes, de vivir la pulsión. Quiero concluir mi exposición con una frase de Lacan que tuvo para mí un efecto de enigma y a la vez una resonancia particular. Es de la clase del 15 de abril de 1980, del Seminario 27, Disolución y dice: "El S.s.S. no es todo el mundo ni nadie. No es todo sujeto, pero tampoco es un sujeto nombrable. Es algún sujeto. Es el visitante de la noche o mejor, tiene la naturaleza de la señal marcada por una mano de ángel en la puerta. Más seguro de existir, no siendo ontológico, y de llegar no se sabe de dónde". | |||
jueves, 13 de septiembre de 2012
jueves, 17 de mayo de 2012
Eric Laurent. "Las psicosis ordinarias" (Bs.As - 27/11/2006)
Agradezco la presentación que nos lleva al punto de invención de parte de Jacques Alain en llamar el trabajo de las secciones clínicas en el ’98 como psicosis ordinaria.Esa puntuación digamos, viene como puntuación de un trabajo que empezó mucho antes de estas tres conversaciones, de Anguer, Arcachón y Antib. Empezó antes de la disolución de (palabra francesa) de París, empezó en las secciones clínicas cuando, a partir de la orientación dada después de Caracas de presentar el Otro de Lacan, el Lacan del objeto a, iniciamos un programa de trabajo que era dentro de las secciones clínicas, leer la psicosis, no sólo a partir del significante, sino a partir de la pareja ordenada S1-a, y la primera tentativa de pensar la clínica, fue la lectura de Schreber, “De una cuestión preliminar” con el objeto a. Y eso hizo un programa de trabajo.
El programa de trabajo se apoyaba en eso que a considerar el significante en su distribución, con el significante se obtenía regímenes de disyunciones, serie de disyunciones, con funcionamiento de si hay el significante Nombre del Padre, si no hay, si funciona bajo régimen de la represión o forclusión, esto implica categorías separadas, de manera clara y con casi un árbol de disyunciones.
Si uno consideraba la pareja ordenada S1-a primero podría obtener el lugar del Nombre del Padre, incluir las pluralizaciones y funcionamiento de los significantes amos que funcionan sin la ayuda de los discursos establecidos, y con el objeto a, más bien un régimen no de disyunción sino más bien de suplencia.
Y entonces consideramos primero las grandes psicosis, efectivamente, extraordinarias, las categorías establecidas: paranoia, esquizofrenia, melancolía, manía, a partir de este reordenamiento, y produjo una serie. Pero después tuvimos que enfrentar lo que era el contexto del psicoanálisis en los años ’90, en el cual fue en los ’90 que en el movimiento analítico en general, fue el éxito de los estadios límites.
Los estados límites tuvieron como promotor esencial en toda una zona –Otto Kember- que desarrolló una clínica apoyada no en la distribución del síntoma produciendo discontinuidades sino más bien a considerar una reinterpretación de los mecanismos de defensas del Yo a Anna Freud, más bien consideró trastornos de la personalidad; y a partir de esta herramienta, los trastornos de la personalidad, empezó a constituir una clínica que no separaba tanto la sintomatología sino más bien de equilibrio dinámico entre procedimientos neuróticos o procesos neuróticos y procesos psicóticos, y buscaba equilibrios así en los estados límites a separar de personalidades borderline, a separar de la psicosis como tal, y fue la tentativa que él trató de renovar la clínica al mismo tiempo que negociaba en los años ’90 con la subida de la clínica del DSM, la clínica de los síndromes, la clínica de deconstrucción de las categorías clásicas, negociaba el hecho de mantener un eje dentro del nuevo sistema, el eje dos, centrado sobre los trastornos de personalidad.
Entonces era un proyecto bastante amplio que era de negociar el lugar del psicoanálisis con la clínica biológica, y construcción de una nueva concepción, el psicoanálisis era un programa de investigación bastante fuerte.
Entonces tuvimos que también considerar este proyecto, si valía o no. Y para nosotros fue considerar que el error para nosotros, y toda esa investigación era centrarse sobre –una vez más- los procedimientos, defensas del Yo, renovados, reinterpretados, pero el mismo eje con el cual Lacan tuvo que oponerse en los años ’60. Y teníamos entonces una nueva versión que Lacan había encontrado pero teníamos una nueva versión de un fenómeno del cual había que distinguirse, y proponer una orientación sobre esta clínica que tenía una cierta efectividad.
Y fue entonces la lectura que hizo Jacques Alain después de considerar la pareja ordenada S1-a, que un significante no va sin su cara de goce, que la misma manera de que en la mecánica cuántica hay dos aspectos siempre de un fenómeno, en nuestra mecánica hay siempre el aspecto significante y el aspecto goce que está en juego.
A partir de esto más bien se constituyó el interés por el funcionamiento del S1 sólo, no tanto que pareja ordenada, pero el S1 sólo cortado de su relación con el S2, y cómo a partir de esto, esto producía un efecto que permitía abordar la clínica psicótica en general de una manera tal que podíamos encarnar estos fenómenos que se presentaba como psicosis desde el punto de vista por ejemplo de los clínicos en general, como psicosis atenuada o psicosis que decían que tenían mecanismos de defensa neuróticos o neurosis con fenómenos psicóticos incluidos, etc., todo este quilombo (risas) que aprecia en este abordaje, esta presentación de la clínica nueva fuera de las categorías ordenadas, de perspectiva y entradas, etc., zona difícil.
Nuestra herramienta para reordenar y poner perspectivas a la lacaniana dentro de esto era el S1 sólo, e interrogar con esto el fenómeno elemental, la relación del sujeto con sus suplencias, los procedimientos, lo que también aparecía de forma en lo negativo con todos los estudios que hicimos también sobre las psicosis no desencadenada, cambiando la perspectiva de precisamente no considerar que hasta el momento del desencadenamiento eran neurosis, y después había desencadenamiento, entonces pasamos a otro espacio subjetivo, pero más bien que ya había que considerar que no estábamos en el registro de la neurosis de antemano, desde cuándo, problemas, estudios, investigaciones.
Y este programa concluyó en el ’98 con esta idea de las psicosis ordinaria, que viene a nombrar de manera llamativa lo que es un programa de investigación y que sigue siendo esto, más que una categoría digamos, una categoría sintomática, como en una perspectiva de clasificación lineana, de Liné (por fonética) el naturalista.
Es interesante especialmente porque hoy vamos a tener que también seguir en nuestro programa de investigación de manera más amplia, porque lo que nos espera al horizonte de cinco años, con el DSM-V, es que la idea, la categoría de trastornos de la personalidad va a desaparecer.
La psiquiatría biológica considera que este resto que fue negociado a final de los ’80 con sus universitarios desesperados por la IPA, y los de corriente biologista, consideran que este equilibrio ya está por superar, entonces consideran un libro que salió, sobre el cual nuestro colega Juan Pablo Lukelli (por fonética) que en profesor en Suiza, llamó mi atención, la agenda es cortarse de esta dimensión. Así que nuestros colegas de la IPA van a tener que abordar esta clínica sin el apoyo del discurso establecido sobre trastornos de la personalidad, y va a ser interesante, cómo van a hacer? (risas).
También hay que seguir el esfuerzo que seguramente a hacer, el esfuerzo de policía que tendrán que producir (risas).
Y por el otro lado tenemos ahora que enfrentar la prescripción masiva de medicación que hace que ahora cuando un sujeto presenta una sintomatología que no es muy clara, tiene en el mismo tiempo las cinco medicaciones esenciales que le son dadas, un antipsicótico, un antidepresivo, un estimulante de la atención, un regulador del humor, y un hipnótico, es decir –tengo cifras, no voy a aburrirlos con esto- las últimas investigaciones que hay muestran que la prescripción es masiva de incluir gente con la dificultad que hay para obtener estos casos implicables que permitirían mantener el sueño de una medicación, tac!, ya está, esto como ideal que funciona, pero en la efectividad como los casos no responden al ideal sino en algunas universidades hay el conflicto de las facultades que hacen que el paciente pase siempre del piso dos donde se tratan los bipolares; al piso tres donde son las esquizofrenias; al piso cuatro cuando según las distribuciones de poder y de quien tiene el agalma en un momento dado, parece tener realmente el futuro en sus manos, entonces hay estos cambios en el ascensor (risas), pero como los casos exactamente no encajan, prescripción masiva.
Y tenemos ahora efectivamente que orientarnos en estas perspectivas, y utilizar nuestro programa de investigación que no es centrado en estas categorías precisamente, sea las categorías tipo trastorno de personalidad, sean categorías centradas en una biología, un trastorno biológico supuesto para dar cuenta de la patología, tenemos que utilizar nuestro programa como investigación empírica y clínica para estar al tanto de estos desplazamientos de la atmósfera clínica, o del discurso clínico para mantenernos en esta conversación clínica que se desplaza, e insertarnos.
Primero esta idea de un programa de investigación sobre un espacio clínico definido a partir de, si bien consideramos que por supuesto hay estos grandes polos de las neurosis, de las psicosis, existen; pero la idea de una distorsión entre estas grandes configuraciones que pueden ordenarse como escribirse en coordenadas estructurales, o con una configuración topológica de nudos.
Y después les permite esta disposición pensar distorsiones topológicas de un estado a un Otro. Después con rupturas, que hace que un nudo no se escribe de la misma manera y permite repartir fenómenos como inhibiciones, síntomas, angustias, pero también permite informar por ejemplo como el simbólico y el síntoma se juntan, pueden juntarse de varias maneras, y esto produce consecuencias clínicas.
El hecho por ejemplo de que los sujetos se han apoderado de un significante amo de nuestra época como depresión, en el cual el sujeto se reconoce bajo la depresión, que puede ser de todo espectro patológico, puede reconocerse bajo este significante, puede entonces ayudar precisamente a que bajo de psicosis ordinarias, no sé si podríamos conseguir que los sujetos puedan reconocerse bajo esto, y llegar al psicoanalista diciendo tengo una psicosis ordinaria (risas), estoy pasando por una fase difícil, mi psicosis ordinaria me preocupa.
Hay algo en este término de psicosis ordinaria, trata al mismo tiempo, mantenemos una categoría psicosis que huele a Siglo XIX, y también con el ordinaria más bien algo que es como la filosofía de la lengua ordinaria, digamos, es más el Siglo XX, con esto tratamos de producir un significante del Siglo XXI. Habrá que ver si con esto conseguimos no sólo hacer un programa de investigación nuestro, pero que puede ayudar a los sujetos también a apoderarse de esto, de hacer de esto una herramienta para definirse ellos mismos sin el apoyo de un discurso establecido, sino con este apoyo de este programa de investigación.
La crítica de lo que es el abordaje de todo el registro de las psicosis, a partir sea de los trastornos de la personalidad, sea a partir del narcisismo, la crítica tiene que tener en cuenta que precisamente el éxito de la alusión de depresión es porque se apoya en el abordaje narcisista de toda la patología; y es la razón por la cual por ejemplo en la sociología los estudios sociológicos sobre las consecuencias del individualismo de masa, entonces a ellos les es muy natural normal considerar normal la patología depresiva. Como dicen los sociólogos es el cansancio de sí, que fue una fórmula que tuvo éxito, que pinchaba sobre algo, pero esto produce la tendencia de los sociólogos por sus presupuestos metodológicos es que es sobre evaluar, o considerar como un hecho fácil de medir el cansancio de sí, lo que en los individuos se puede aislar, pero para ellos es mucho más difícil pensar los efectos de la inconsistencia del Otro, el Gran Otro, no las inconsistencias de las opiniones del otro pequeño a, más bien la inconsistencia fundamental del A tachado.
Y las consecuencias que tiene el funcionamiento de una civilización en la cual el aprovechamiento de los discursos, la significación de lo que uno dice, fuera de los discursos establecidos que son pocos los que tienen una consistencia, dependen de la manera con la cual uno hace una norma de sus invenciones, puede inscribir sus invenciones de abrochamiento, capitón, lo que para él funciona como significante amo cómo inscribirles dentro del sistema de las normas que es el régimen normal de abrochamiento en la época en la cual el Otro no existe.
El programa de investigación llamado abordar la clínica a partir de las psicosis ordinaria, es tratar de establecer una cierta pragmática caso por caso de cómo en un sujeto vienen a abrocharse las consistencias de lo real, simbólico, imaginario, como el sujeto viene a interpretar los acontecimientos del cuerpo que le llegan, como sitúa la fuga del sentido, como hace con la dispersión de lo imaginario en la desmembración fundamental, como trata de recurrir entonces a normas más o menos establecidas para apoyarse en la construcción de algo.
Precisamente comentar esto es crucial para lo que es también la orientación de la cura. En Antib había estas tres categorías: neocomprensión, neodesencadenamientos, y neotransferencia.
La neocomprensión era pasar de lo que era la oposición digamos, conversión histérica, e hipocondría, pasar a una concepción más global del acontecimiento del cuerpo para dar cuenta de lo que pasaba en la zona clínica que nos interesa, como un sujeto se relaciona con un cuerpo que no es armado por un síntoma centrado en el amor al padre.
El neodesencadenamiento era ver que al mismo tiempo como conservar fenómenos de desencadenamientos claros, y fenómenos más flojos, más de una cierta continuidad en el cual el desencadenamiento parece más difícil a establecer, con una perspectiva que parece que desde siempre fue así, y cómo considerar estas dos perspectivas al mismo tiempo. La proposición fue el desenganche, de ver que fenómenos que eran más bien cambios, que no se pueden exactamente llamar desencadenamientos, si uno no entra inmediatamente en un fenómeno tipo construcción y casi inmediata de un delirio, como en las psicosis agudas, en el cual en un cielo sereno de un día al otro podemos pasar de una ruptura y la construcción de algo muy sorprendente, mientras que fenómenos de desenganche pueden al mismo tiempo mantener y hacer compatibles una perspectiva de discontinuidad y una cierta perspectiva de continuidad.
Y la neotransferencia era precisamente lo que es crucial como interpretar ese lazo muy particular que nos permite ordenar una dirección de la cura, porque al final en última instancia de lo que se trata es cuál es la dirección de la cura en un sujeto que viene en los grandes delirios, la dirección de la cura trata de evitar el delirio como tal.
El modelo era Schreber, al inicio teníamos millones de almas examinadas y con la evolución del delirio se reduce a un número limitado, una estructura bastante clara que viene a repetirse y que ubica al sujeto en una relación asintótica con el encuentro con su Otro, esto daba una dirección.
Cuando no tenemos precisamente esta producción tan importante, qué hacer?. La idea era más bien esto que efectivamente en Conferencias sobre “La interpretación en las psicosis”, la idea era más bien centrarse en el acontecimiento del cuerpo como el momento de abrochamiento, el punto en el cual se pueden anudar para un sujeto las consistencias del RSI, considerando el fenómeno y la manera pragmática con la cual el sujeto hace con este surgimiento de algo inédito que no se puede interpretar con el discurso constituido, algo que surge en su cuerpo. Y toma de esto más bien como una posibilidad de construcción no tanto del delirio sino del abrochamiento.
Y en este sentido la orientación de la cura consiste más bien en privilegiar el capitón, la escansión, las rupturas para evitar a un sujeto la construcción de un delirio, para que esto se mantenga al nivel de estos fenómenos que aparecen como pedazos de real, sin que haya necesidad para arrojarles en el discurso general en la lengua común, sin que haya necesidad de constituir una enorme construcción delirante que corta el sujeto del discurso común, que sólo le permite recuperar después de un largo recorrido.
El delirio es una curación, como decía Freud, en las psicosis extraordinarias. Cuando hay estas construcciones impresionantes, hacer que el sujeto tenga un recorrido que le puede llevar años, que se pueden contar en decenas, mientras que sí se puede evitar esta misma construcción con esta puntuación sobre estos momentos, estos surgimientos erráticos de lo real, ahorramos al sujeto un trabajo y es esto que la orientación a partir de la psicosis ordinaria nos lleva a considerar y a investigar como en la práctica misma podemos considerar que obtenemos estos efectos, como se mantiene, etc., esta investigación va a hacer efectivamente creo en el contexto nuevo que he descrito, es decir, un discurso de la clínica en general sin la concepción de trastornos de la personalidad, y tiene muchas consecuencias, incluso por ejemplo, los fanáticos de la evaluación dentro incluso la franja dentro de la IPA que se dedica a elaborar programas sofisticados de evaluación según los criterios psicoanalíticos y no sobre los otros criterios, etc.
El tipo más listo de esta orientación un tal Dru Westil (por fonética), hace poco envió un mail a gente de su orientación estaba diciendo que consideraba que ahora era imposible interesar a cualquier persona dentro del Instituto Mental americano, era imposible interesar a un tipo allí en financiar un programa de evaluación de la eficacia de las terapias a largo plazo, que yo decía que ya no tienen el dinero para hacerlo a corto plazo entonces financiar los organismos fundamentales esto era imposible.
Y entonces consideraba que la única solución era para el psicoanálisis era empezar a reunir fondos privados para financiar estudios de esta índole, y concluía su mail diciendo que la única carrera de las asociaciones de psicoanálisis en el mundo debería hacer esto, reunir fondos privados para financiar estudios a largo plazo, sino decía, las asociaciones analíticas no tendrán más miembro en el 2030.
Nuestro programa es exactamente al revés. En un contexto así, rechazar de manera decisiva y explicar por qué la evaluación y la perspectiva de la evaluación es una perspectiva completamente errónea con la cual no hay que negociar, hay que denunciar esta perspectiva como es un management de las sociedades desarrolladas, inventado por la angustia del discurso del amo, es una respuesta que no va a durar. Tenemos esto que nuestra respuesta es exactamente esta, va a durar un cierto tiempo, y después el retorno de los efectos de lo real van a aceptar que esta perspectiva va a aparecer por lo que es: un sueño. Un sueño cientificista que surgió al inicio del Siglo XXI y que después con las catástrofes que hay, hay incapacidad de tratar lo real efectivo desde los Estados Unidos, por Europa, Turquía, se puede enumerar un número de cosas que surgen como problemas de síntomas, no son en sí un horizonte, digamos no son en sí una manifestación de lo real místico, son síntomas de la incapacidad de este sueño cientificista al tratar los problemas, esto a nivel del Otro, de la inconsistencia del Otro, pero también de la clínica uno por uno, que estos sueños de tener esta repartición de la patología y su abordaje por el discurso que están elaborando de esta evaluación, va a tener conflictos enormes, inconsistencia, hechos que se producen tipo distribución masiva de todos los cóctel de medicación de manera ahora muy temprana, hay que recordar que la bipolar más joven del mundo es una texana de dos años y medio (risas), y que con la madre obtuvo por juicio hacia su psiquiatra, de hacer reconocer a su hija como bipolar, y obtener de parte del juez la medicación, como abandono, en nombre de los derechos humanos por supuesto.
Recuerdo que hay alguien, un antropólogo canadiense, era una argentino radicado en Canadá, hizo su pasantía en el Borda, y concluyó que los lacanianos utilizan diagnosticar más como psicóticos que como depresivos, entonces distribuían más los psiquiatras orientados por la medicina, antipsicóticos que antidepresivos, y entonces producían en los sujetos parálisis, discinesias. Pero un año después empiezan a salir los estudios contra los antidepresivos en el cual se veía la lista del número de suicidios que permitían los antidepresivos, con el efecto de desinhibición producido el sujeto pasaba al acto. Entonces ahora en las cajitas de los antidepresivos, la medicación puede empujar al suicidio.
Entonces vemos el cuento cientificista de encontrar la felicidad, o encontrar la buena manera de hacer con este real manteniéndose en el sueño cientificista, vemos como se topa con una serie de cosas. Entonces nuestra orientación es precisamente en esta nueva época, seguir con el programa de investigación de cómo hacer con esta perspectiva del funcionamiento del S1 sólo, y de cómo sin el apoyo de la interpretación con el S2 que muestra el manejo de la interpretación que teníamos antes de esta perspectiva, más que con esto poder orientarnos en un campo que va a cambiar, que se le nota, que se destruye, que es un campo de una investigación efectiva.
Leonardo Gorostiza: Muchas gracias Eric, por este claro el panorama, este programa de investigación para seguir adelante.
Le pido a la secretaria si puede traer los micrófonos volantes. No hay micrófonos volantes. (Se explica que por la acústica del salón se supone que podría hablarse sin micrófonos).
Mientras tanto hago una información administrativa. Quería decirle a los participantes del ICBA que esta Conferencia por supuesto, acredita horas para el Cursus regular.
Además los participantes que concurran a las Jornadas Anuales de la EOL que es el próximo fin de semana van a acreditar ocho horas. Digo esto para que no haya ningún tipo de inconveniente luego si alguno de ustedes no firma la lista que tiene la secretaria. Quienes quieran acreditar las ocho horas cuando se van firman en esa lista.
Les pido a los colegas que están en las primeras filas que se acerquen al micrófono, mucho de ellos trabajan en las unidades clínicas, Daniel Millas ya tiene una pregunta.
A partir de esta indicación tan clara de parte de Eric acerca del modo de intervención en las psicosis que apuntaría a situar el punto de abrochamiento del sujeto después de localizar su punto de capitón, su corte, y hacer de eso un acontecimiento del cuerpo, localizar eso; y evitar el desarrollo y la construcción de un delirio, la pregunta que a mí me suscitaba es la siguiente, en cierto modo coincide esa orientación en la cura con la cura de la neurosis, tal como la pensamos ahora más allá del Edipo, porque sería la indicación que ha hecho Jacques Alain Miller hace unos años, es decir, apuntar a que el sujeto se reencuentre con aquellos significantes primordiales donde se ha abrochado su goce, y a partir de los cuales en la neurosis ha organizado su delirio edípico, en la orientación de la cura en la neurosis desde esta perspectiva también apunta a evitar el desarrollo del delirio edípico. Es cierto que contamos con que está el Nombre del Padre en la estructura, si pensamos esto desde esa perspectiva, lo cual creo que variaría en la modalidad de la intervención.
Me parece entender que la lógica es la misma porque es aislar el S1 en su relación con un goce y evitar la expansión del S2 que sería la forma del delirio también neurótico.
Daniel Millas: Un comentario. En principio me parecía muy importante esta aclaración que hace Eric respecto de las psicosis ordinarias como un programa de investigación y no como una categoría necesariamente que habría que circunscribir a determinadas características fenoménicas.
Y respecto del neodesencadenamiento pensaba esta cuestión de cómo hacer compatible una perspectiva discontinua con una continuidad, como hacer compatible estos dos elementos.
Si uno lo piensa a nivel de lo que es efectivamente la clínica, uno ve casos donde la discontinuidad se produce a partir de un desenganche con las normas o con el S1, con determinados fenómenos a nivel del cuerpo particulares, y lo que ve luego es que no existe como en los desencadenamientos clásicos una ruptura absoluta, una catástrofe así absoluta en la relación con el sentido y el S1 anterior y la construcción de uno nuevo, sino que se mantiene o se retoma esa relación anterior con el S1 y con las normas de eso.
Ahora, lo que uno verifica también es que esa relación anterior con el S1 y con las normas era débil, se decía, de manera que la cuestión que se abre es, estamos en una depreciación de las psicosis extraordinarias, pregunta. Lo digo por lo siguiente, uno encuentra que la elaboración delirante es a veces, o es siempre una autoelaboración, entonces veía bien lo que puede ser una perspectiva de no empujar al delirio a un sujeto que tiene una relación más bien débil con el sentido y construir uno nuevo, podría ser un factor de desencadenamiento pero que son sujetos donde hay un empuje a la elaboración delirante cuando se ha producido un desenganche absoluto con el S1 anterior.
Bueno, eran estas reflexiones que quería intercambiar un poco.
Eric Laurent: Las dos preguntas me parecen muy interesantes en lo que es un programa de investigación, una conversación en común sobre exactamente qué estamos diciendo, cuales son las consecuencias pragmáticas efectivas sobre lo que es la dirección de la cura.
Lo que hay que evitar, creo en nuestro ámbito, la enfermedad fundamental, es tener que elaborar nosotros mismos un delirio teórico que no tiene ningún enganche sobre cualquier cosa que sea pragmática de producir, sabemos muy bien hacer esto (risas), con lo cual tejimos significantes que parecen describir un mundo ideal sin que se pueda, en un momento determinado, si uno dice así o asá, cuál es exactamente las consecuencias sobre la dirección de la cura, perspectiva general, se terminó.
Efectivamente lo que dijiste es crucial pensar que a partir del reordenamiento de la psicosis, a partir de las perspectivas de la última enseñanza de Lacan, como dijo Jacques Alain implica si seguimos las indicaciones de Lacan, implica retomar la perspectiva de la neurosis a partir de las psicosis, y no la psicosis a partir de la neurosis, y entonces la neurosis como caso particular de las psicosis generalizada. Caso particular porque el Nombre del Padre funciona, y con el discurso establecido hay una conversación sobre lo que es el Nombre del Padre desde tres mil quinientos años, y se toma la referencia de Moisés. Entonces tenemos un discurso efectivamente sobre el cual se puede apoyar las variaciones. Pero cuando decimos que la diferencia que sigue la orientación a partir de las psicosis y la neurosis, es que en la neurosis uno no puede evitar, o tratar de evitar al sujeto su delirio edípico, el problema es cómo extraerlo.
Es verdad que concebida entonces la cura desde el punto de vista del sujeto neurótico, es como remitirlo esto efectivamente con cierta concurrencia con lo que dijiste, obtener la producción de los S1 sin que sean remitidos dentro de la inscripción del discurso o del delirio sobre el Nombre del Padre, o las fórmulas de Lacan del Seminario de “El Sinthome”, como liberarnos de la eternidad, de la eternidad del amor del padre, para remitir el sujeto a la contingencia de lo que fueron los encuentros o del goce que siempre marcaron, traumatizaron su cuerpo, y que quedan como sin un horizonte, pedazos de real insuperables. Y esto puede ser un horizonte incluso es una herramienta muy profunda para orientarnos dentro de la experiencia del Pase.
Como se puede escuchar más allá, y eso es la indicación que obra en el curso de este año, Jacques Alain empezó hace dos semanas, y empezó por la lectura del último texto de los otros escritos que es “La introducción a la Edición Inglesa” que no tiene nada que ver con los ingleses, con un prefacio, es un texto de importancia que Jacques Alain eligió poner al final de los otros escritos, y empieza por un comentario de esto, que es un texto muy condensado, bastante enigmático y radical, e hizo referencia al hecho de la importancia de este texto para la experiencia, lo que le interesó a Lacan, la experiencia del Pase en este momento, y creo que esta perspectiva del S1 sólo, tiene consecuencias efectivamente en el manejo de la transferencia en las neurosis, en lo que es la salida de la cura, y dentro también del abordaje de lo que queda como restos al final de un análisis con el instrumento de investigación que tenemos que es la experiencia del Pase.
Algo ahora sobre las psicosis, las consecuencias entonces de las psicosis ordinarias, y si como no perder lo que ya conocemos desde el punto de vista de las psicosis extraordinarias.
Cuando ya se decía cómo articular las dos perspectivas, porque si una vez que el delirio está construyéndose, que el sujeto tiene este recurso, de construcción, o que puede ser modesta, pero esta perspectiva alentarlo a construir algo, si esto está invalidado o no como perspectiva.
Creo que precisamente va con este otro aspecto del desencadenamiento, o desenganche, la doble perspectiva. Por ejemplo, si tenemos el ejemplo de un niño de diez años que empieza a desarrollar un delirio de persecución en el cual en la escuela sus compañeros le miran, empieza por fobia escolar –entre comillas- la fobia escolar uno descubre que al salir del colegio tiene la idea de que todas las cámaras que están en las calles lo miran a él, que lo miran a él porque él sabe algo sobre el destino de las almas después de la muerte, y la cosa se extiende.
Vemos el delirio constituyéndose en una parafrenia, o una esquizofrenia paranoide en un joven de diez años.
Una cosa es pensar una perspectiva, es decir que el sujeto empezó su construcción delirante, vamos a ayudarlo, se escuchan las construcciones, se trata de orientarlo en esta construcción, y entonces uno puede obtener que en la adolescencia, quince o dieciséis años, el sujeto tenga un delirio perfectamente concebido con las ventajas y desventajas, es decir, el sujeto producido se separa de los discursos establecidos de una manera radical, tiene que inventar una significación personal a través de todo esto en la cual puede desembocar en un artista que produce una instalación sobre las cámaras, algo así o no, es un camino muy singular.
Si obtenemos que viendo esto podemos en lugar de seguirlo en esta construcción, tratar de aislar los fenómenos persecutorios a nivel de la mirada, remitirlo siempre en este punto, obtener los efectos también de manifestación a nivel de las voces, si podemos mantener esto tratando de desalentar la consistencia del delirio en este estado de desarrollo, más bien desalentar esto y remitirlo a una única consistencia, de los acontecimientos del cuerpo.
He visto en casos así, una serie de casos similares, se evitó la construcción, el joven vino, siguió dos años con su terapeuta, después dejó, y probablemente lo veremos más tarde, en la adolescencia, cuando tendrá que enfrentar los problemas de la adolescencia, probablemente tendremos una nueva edición, pero sin la construcción del delirio que quedará por hacer, que va a permitir al sujeto quedarse más o menos incluido en un tipo de norma, va a insertarse en el grupo gótico de la escuela, el nido allí de paranoides del lugar (risas), más o menos en el panorama nadie va a darse cuenta.
Incluso los psiquiatras, no sé aquí, pero la tendencia en Francia es considerar que un niño no es alucinado, que no son las mismas alucinaciones que en el adulto, que cambia con la dinámica de la infancia. Para qué preocuparse demasiado con esto, y no aceptar esto como un eje de trabajo, consideran que es demasiado peligroso darle consistencia a esto. Entiendo por qué, es porque en la perspectiva clínica que tiene es ver esta construcción tan enorme, ahí está el sujeto, no permite su rehabilitación, su inserción.
La banalización y desconocimiento de la psicosis como tal permite al clínico desangustiarse en cierto nivel, no enfrentar esto como un problema. Pero al revés pienso que es interesante al mismo tiempo tener la idea de tenemos que sostener, tratar de convencer a otros que nuestro grupo de discusión entre nosotros, incluir a otras personas en la conversación en la cual el interés de reconocer la existencia de la alucinación, que no existe en el DSM.
El DSM en la clínica de la infancia hay sólo los trastornos masivos del desarrollo, con la vertiente austística, hay muy poca cosa, y todo esto cae debajo de los trastornos de la atención que permiten incluir todos los fenómenos alucinatorios como dispersión imaginaria, no se puede concentrar en un tema, escucha voces, se siente perseguido, todo esto, porque es la atención.
Evitar esa perspectiva y también tratar de mantenerlo en esta norma y utilizar el hecho de que en nuestro mundo tal como es, las normas están suficientemente aflojadas para que un sujeto extraño pueda entrar al panorama también, hay que utilizar el juego con esto también, no hay solamente que quejarse que tenemos más fenómenos psicóticos porque los sujetos son abandonados a sí mismos. Pero el revés de la moneda es que también podemos incluir en estas normas fluctuantes de la época del Otro que no existe, los sujetos pueden incluirse de una manera, sentirse en una zona de discurso común, es la época del Otro que existía, Lacan decía al final de su tesis, el tratamiento de un paranoico es hacerlo entrar en la iglesia o el en ejército, era la época del fin de Buñuel, en el cual se veía exactamente esto, el tratamiento de una paranoia de tipo monje de orden católico. La idea de Buñuel fue sacada directamente de conversaciones de Lacan.
Creo que siguen existiendo los monjes, se reinventan, entonces probablemente fluye un cierto número de paranoicos que se curan allí, pero también con las normas aflojadas podemos también insertar un sujeto en el discurso común a partir de normas extrañas y utilizarlas.
Leonardo Gorostiza: Hay tres intervenciones de la sala en este orden: Ernesto Derezensky, luego Vera Gorali y luego Marita Manzotti.
Ernesto Derezensky: Me llamó mucho la atención el pronóstico respecto de la desaparición del trastorno de personalidades en el futuro DSM, teniendo en cuenta que esa categoría hoy estructura, organiza el DSM-IV y también anteriormente el DSM-III. Quería si usted puede decir algo más respecto de ese pronóstico, de esa desaparición.
En Argentina hay una categoría que son los trastornos bipolares. El trastorno bipolar hace desaparecer la oposición entre neurosis y psicosis, se puede tener un trastorno bipolar y ser un psicótico o ser un neurótico.
Existen también, por lo menos en Buenos Aires, asociaciones de pacientes con el trastorno bipolar, y hay muchos sujetos que se reconocen bajo ese significante.
En una de las presentaciones de enfermo en una unidad del Borda, hay muchos pacientes que comienzan diciendo ‘soy bipolar’. Ese significante tiene tanto peso que en la Revista Noticias, hay una nota diciendo que la esposa del presidente Kirchner sería un paciente bipolar (risas).
Entonces qué conversación entre la categoría de psicosis ordinaria y el trastorno bipolar?.
Vera Gorali: Me preguntaba cómo hacer en la práctica privada con los pacientes que de alguna manera apelan inmediatamente a la multimedicación o a instituciones. Entonces un poco nos dejan sin elementos y respuestas por el momento.
La segunda cuestión es algo que me interesa porque es una referencia que yo tomo desde su Conferencia sobre “Usos actuales de la clínica”, y al final de las Conferencias, hizo mención justamente al amor al significantes por el sentido que conlleva a la eternidad como la posibilidad del lazo.
Quería preguntar la diferencia entre el amor al padre que hace lazo, y el amor al significante como eternidad.
Marita Manzotti: En relación a la locura en el niño las escuelas ubican rápidamente el lugar el niño pequeños en salas de dos o tres años en la perspectiva de un desarrollo.
Diagnóstico de TGD con recomendación a los padres de pedir certificado de discapacidad para que sean subvencionados por el estado.
Eric Laurent: Había una distancia, había un tabú, el tabú cayó, ese es todo el mundo que conocemos, el mundo de las normas, de la fluctuación de las normas, no es algo del otro mundo. Vemos esto como hace diez años se consideraba que dar cinco medicaciones a un niño que van a influir en las consecuencias del desarrollo corporal, la estatura corporal, el niño va a ser más bajo si tiene anfetaminas, tiene consecuencias sobre la apariencia. Entonces el tabú cayó.
Y efectivamente ahora digamos si el estado está ahora con ayuda de este hecho de que el tabú cayó porque la protección de la infancia ahora –que era una función estatal- cae ante la amenaza de los adolescentes, fenómenos de violencia, fenómenos por el mundo entero. Es más, cuando el país pasa por dificultades económicas muy fuertes, pero cuál es el país del mundo en el cual no hay dificultades económicas, son de otra manera, pero cuando se ve el país más rico del mundo, con las calles de San Francisco llenas, en donde no hay efectivamente estas tensiones. El estado ahora amenazado no solamente por su deuda exterior sino en el interior por las violencias distintas, quienes reaccionan con la construcción de un panopticón de vigilancia.
El panopticón de vigilancia es el diagnóstico precoz, y entonces se compra la relación con el ciudadano, se negocia, los niños pasan bajo observación desde un año, dos años, pero a cambio se le da el tratamiento psicológico conductista gratuito de veinte sesiones.
En otros países vemos la modificación de las leyes para permitir esto, que es la construcción del panóptico del discurso contemporáneo, discurso que sea de orientación de izquierda, de derecha, etc., cuenta poco este nivel. Se habla más de prevención, de sanción y vigilancia, pero la construcción de panóptico sigue igual.
Y en esto tenemos que incluirnos, sí aquí su diagnóstico más popular es el TGD, en París es el trastorno de atención, el THT que es en el hospital de niños el más importante de la ciudad, entra un niño, sale con el THT, y ahí está la prescripción, y dirige a los padres a un tratamiento.
Vemos las modificaciones del discurso y de las normas, considerando la infancia estamos en esta misma modificación, entonces tenemos que incluirnos en la conversación sobre esto, porque produce reacciones.
Los profesores de escuela que no pueden más, que tienen niños que se le van de la clase por todas partes, que no pueden sentarse, que están con una violencia brutal, por supuesto están a favor de esto, y no hay que considerar que son malas personas.
El discurso humanitario tipo a la Doltó, qué podía hacer en los años ’80, decir, usted quiere deshumanizar a estos niños, hay que respetarlos, darles un lugar, tratar de negociar con ellos, todo este discurso humanitario que era posible en otra época no lo es más, no se escucha esto.
Es otro desplazamiento y tenemos que precisamente considerar la angustia de estos profesores y tratar de hablar con ellos, y es el interés de dispositivos tipo departamentos, no es que no estamos haciendo nada, estamos tratando de reincluirnos en las conversaciones para tratar esta angustia que es un toque de lo real.
Y no hay que cometer el error por ejemplo, el gobierno socialista en Francia que dio recepciones en el 2002, porque nuestro primer ministro iba por la calle diciendo que no es que hay una inseguridad que angustia a la gente, sólo hay un sentimiento de inseguridad (risas).
Entonces se puede curar el sentimiento de inseguridad con el discurso de las luces, no, no fue el caso. El problema de enfrentamiento efectivamente de los profesores con los niños no es que tienen un sentimiento de inseguridad, la tienen; pero necesitamos entrar en la perspectiva que es la sanción, el panopticón, casillas en el cual se determina el futuro de los niños a los dos o tres años.
En Francia por ejemplo hubo protestas contra la nueva ley que tenía que saliera hace quince días sobre prevención de la infancia, hubo una protesta de los profesionales que se organizó, y entonces sacaron la nueva ley de represión de la delincuencia juvenil en la cual se modifica todo régimen de prevención de la infancia, se sacó la vertiente psiquiátrica.
En esto los analistas, los psiquiatras de la orientación lacaniana, cubrieron alianzas, entraron en una negociación, pudieron alejarse de los universitarios que eran más a favor de la prescripción científica, y denunciando las consecuencias del sueño cientificista en esta perspectiva, sin pensar que efectivamente los niños son más peligrosos ahora que lo eran diez años antes. Y que no hay que banalizar y minimizar de que todo sigue igual, no.
Este mismo equipo en la mezcla en el cual realismo sobre esto, pero elaboración y un discurso tal y una discusión, y creo que el grupo de psiquiatría y psicoanálisis en el ICBA tiene que tomar contacto con gente, no hay que elaborar discursos en nuestro rincón lacaniano en el cuál se pasa ‘has leído la última orientación, el S1 sólo’ (risas), ‘con esto ya, si entiendes bien el S1 sólo todo se aclara’. No. Nada se aclara, es sólo una herramienta para entrar en la construcción común y pensar los fenómenos que nos acogen y la distribución de lo real que está apremiante. Y hay que entrar en una conversación común sobre esto.
De la misma manera el bipolar. El bipolar es como la depresión. Es un excelente significante. Probablemente es un genio del marketing el que lo inventó, piensan en términos de marketing. Se sabe que los grandes laboratorios farmacéuticos tienen ahora departamentos de marketing enormes, en el cual tratan de ver los efectos de los significantes que es el marketing. Es decir, tratan de medir esto, si le gusta la época. Lo bipolar, la bipolaridad, un mundo bipolar.
Después del derrumbe del Muro de Berlín en el ’89, se hizo popular el fin del mundo bipolar. Y entonces la bipolaridad, está la multipolaridad, está por todas partes, al nivel del Gran Otro. Y entonces la gente se siente bipolar (risas), es algo que circula. Ahora, no sabía que la esposa del presidente era bipolar (risas). Pero en Francia también un gran periodista hizo un libro sobre el presidente que va a jubilarse, Chirac, y que describe de manera un poco cínica lo que fue la carrera política de Chirac, y da la opinión que los candidatos que tenemos para presidencia Nicolás X y Dominique X, que los dos son bipolares (risas). Y creo que cual sea el resultado de las elecciones vamos a ser dirigidos por un bipolar. Eso es el estado del mundo. Y al final, durante la segunda guerra mundial, Inglaterra fue dirigida por un verdadero bipolar, Churchill era medicado con los recursos de la época, pero cuando tenía el bajón, tenía el bajón (risas); cuando estaba excitado todo el mundo tratando de evitar que produzca una catástrofe en las entrevistas. Y el tipo al final dirigió la guerra.
Es por razones profundas que pasa esto. Y tenemos que hacer con los significantes que tienen éxito, depresión, bipolar inclusive. Usted es un bipolar pero con la consistencia del RSI, el nudo particular que usted tiene, entonces usted es un bipolar muy especial (risas).
Digamos, no hay que luchar a nivel de las categorías, vamos a perder. El problema no es convencer digamos, cuando decía si hay bromas esto de que hay sujetos que dicen ‘soy un psicótico ordinario’, ya lo pasamos, pero más allá de esto el problema no es convencer la gran industria de nuestras civilizaciones de utilizar nuestros significantes. Ellos producen sus propios significantes, tienen una industria de fabricaciones. Pero tenemos que utilizar estos significantes para más bien pasar al nivel de lo particular, o de lo singular. Y eso es un recurso muy potente.
Entonces los recursos es cuando alguien viene, no es que no tenemos recursos, se escucha al sujeto, se ve que está en un estado agudo, hay que internarlo se lo interna, y al poco tiempo otra vez está libre. Dos meses, quince días, y después, hay cincuenta años, el sujeto se interna sin tomar la medicación que ha tomado durante un cierto tiempo, y va a ver al analista, con la medicación primero, después de esperar el desarrollo más o menos se espera un momento en el cual se le puede construir como se dice, una ventana de oportunidad para quitar la medicación, después de un cierto tiempo se ve si el sujeto puede manejarse así, etc.
Y en la consulta privada podemos acoger mucho tipo de patologías, pero con la idea hay que utilizar todos los otros recursos que existen, la medicación, la internación, tener una conversación con médicos psiquiatras que pueden entender distintos aspectos de la trayectoria subjetiva del sujeto.
Así que nuestro programa de investigación es un recurso fuerte, no sólo para nosotros sino para la comunidad en general.
Es la utilidad pública de nuestro programa de investigación, y esto me parece que se puede sostener, que tiene efectivamente, en la atmósfera discursiva en la cual vivimos, realmente es de un interés de actividad pública.
domingo, 19 de febrero de 2012
Todos saben que soy alegre, y hasta travieso: me divierto. Constantemente me sucede en mis textos, que hago bromas que no son del gusto de los universitarios. Es cierto, no soy triste. O más exactamente, no tengo más que una tristeza en lo que ha sido el curso de mi vida: que haya cada vez menos personas a quienes pueda decir las razones de mi alegría, cuando las tengo.
Jacques Lacan
Discurso de Clausura de las Jornadas sobre Psicosis Infantil
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